Reflectores sobre tu piel


Reflectores sobre tu piel


Tu piel no sólo recubre tus huesos, es un órgano complejo. Comprende cómo funciona para cuidar la mejor.


Sumando un promedio de 16% del peso corporal, tiene alrededor de 2 m² de piel y. Y es más que una barrera contra el ambiente. Además de proteger todos los peligrosos rayos UV, infecciones y químicos, regula tu temperatura a través de procesos como la sudoración, y alberga una red de nervios que pueden detectar dolor, temperatura, presión, texturas, vibraciones y picazón. Tu piel también produce vitamina D, la cual es esencial para el crecimiento y mantenimiento de tus huesos, al igual que para otras funciones igualmente importantes de tu cuerpo. Es también un modo de comunicación subestimado, tu piel puede expresar visualmente un campo complejo de emociones al sonrojarse o sudar.

Epidermis.


Esta barrera externa de tu piel consta de cuatro subcapas cinco en tus palmas y tus plantas, está hecha en su mayor parte de células llamadas queratinocitos, los cuales producen queratina proteínica, la misma sustancia que forma tus uñas y cabello. Para ser algo tan resistente, es increíblemente delgada, aproximadamente 1 mm sobre la mayor parte de tu cuerpo. La epidermis está en proceso de renovación constante de pies a cabeza, lo cual normalmente se lleva de 26 a 42 días pero disminuye cuando envejeces; es entonces cuando las células muertas pueden permanecer en la superficie, haciendo que tu piel luzca menos radiante.

Dermis.


Se encuentra debajo de la epidermis la piel alberga una red de nervios que pueden detectar dolor, temperatura, presión y es alrededor de cuatro veces más gruesa, la dermis está compuesta por capas, la papilar es la más cercana a la epidermis y la reticular es la más gruesa. Contiene elementos que ayudan a la función de tu piel, incluyendo folículos capilares, terminaciones nerviosas, glándulas sebáceas, vasos sanguíneos y glándulas sudoríparas. La dermis consta de dos proteínas, colágeno y elastina las cuales son tu andamiaje dérmico y disminuye con la edad, además de aceites naturales y agua. Tu cutis también es reparado por células originadas en la dermis, los fibroblastos, los cuales ayudan a reparar heridas y lesiones.

Capa subcutánea.


Esta capa de grasa actúa como aislante y su profundidad varía de persona a persona. Se dedica a sintetizar vitamina D y de ella surgen los vasos sanguíneos que se dispersan en la dermis.